Epitafios

De los epitafios se ha dicho que si fuese verdad todo lo que en ellos aparece escrito, la humanidad sólo ha tenido hombres y mujeres llenos de buenas cualidades, perfectos, inolvidables.
También se ha dicho que el epitafio es la última vanidad del hombre. Lo será, en todo caso, del hombre que redacta su propio epitafio, cosa que no es muy frecuente.

Epitafios imaginarios

Algunos personajes famosos han dicho lo que pondrían en su epitafio, sin que sea esto lo que se ha puesto después. Maurice Chevalier lo dijo en una entrevista. Dijo:
"He aquí lo que yo pondría en la losa de mi tumba:
Sí, cantó; pero no fue un gran cantante.
Bailó; pero no fue un gran bailarín.
Actuó; pero no fue un gran actor.
Amó; pero no fue un gran amador.
Y envejeció; pero nunca lo suficiente para retirarse".


Y en la misma entrevista añadió:
"Espero que en mi nota necrológica se dirá, más o menos: Chevalier murió como quería morir: después de caer el telón, al término de una exhibición unipersonal suya".

Una revista francesa pidió, hace años, a algunas personas conocidas que redactaran su propio epitafio. Y publicó las contestaciones:
  • Profesor Mondor, de la Academia francesa:
    "Pienso poco en la muerte y menos en la mía. De las otras muertes me disgusta la ceremonia de la que se rodean los entierros. En mi epitafio, si lo redactara, sólo pondría dos palabras, así: iPor fin!"
  • Marcel Jounhandeau:
    "Nunca he gozado de buena salud suficiente para pensar en mi epitafio"
  • Jean Dutour, escritor, lo dio redactado así:
    "Maintenant que je suis en terre je ne mourrai plus a la guerre"
    Y añadió:
    "Este es un epitafio, bueno no sólo para mí, sino para todos los hombres contemporáneos míos"
  • Louise de Vilmorin, escritora, contestó:
    "No me queda mucho tiempo para pensar en la muerte, pero me gustaría que sobre mi tumba se escribiera una sola palabra, así: i SOCORRO!"
  • François Sagan, la escritora que triunfó a los dieciocho años con su libro "Bonjour tristese", dio redactado así su epitafio:
    "Ci - git
    et ne s'en console pas
    Françoise Sagan"

Se citan algunos epitafios de buenos maridos dedicados a sus buenas esposas fallecidas.

  • Entre ellos el de un tal John Dryden, que es así:
    "Aquí descansa en paz mi querida mujer,
    Y yo también, fuera de aquí"

  • Y en el cementerio de Southampton hay un epitafio redactado así:
    "Aquí yace Carolyn Sheffield de Mac Tevish.
    La he perdido después de cuarenta y tres
    años de matrimonio.
    Más vale tarde que nunca"

Epitafios varios de personajes conocidos:

  • Epitafio de Shakespeare, que está enterrado en la Holy Trinity Church, de Stratford-upon-Avon:
    "Buen amigo, por Jesús abstente
    de remover el polvo aquí encerrado.
    Bendito sea quien respete estas piedras
    y maldito quien toque mis huesos"

  • Epitafio de Giacomo Leopardi, en Nápoles:
    "Dejadme en paz"
  • El de Alejandro Magno, se cita su epitafio, que estuvo redactado así:
    "Ha bastado una tumba
    para aquel a quien en vida
    no bastó el mundo entero"

  • EI de Virgilio, en Nápoles:
    "Mantua me dio la vida,
    Brindisi me dio la muerte,
    Nápoles la sepultura"

  • El de El Empecinado (Juan Martín, llamado El Empecinado), en su tumba de Burgos:
    "A la lealtad, al patriotismo, al valor heroico
    del moderno Cid castellano"

  • El de Luis Camoëns, en Lisboa:
    "Aqui jaz Luis Camoëns
    principe dos poetas do seu tempo.
    viveo pobre e miserablemente,
    é así moreo"

  • El del poeta inglés Keats, en Roma:
    "Aquí yace un hombre cuyo nombre
    fue escrito sobre el agua"

  • EI de Santa Teresa de Jesús, en Alba de Tormes:
    "Restituída a su aspereza la regla de los
    P.P. del Carmelo, fundados muchos conventos
    de frailes y monjas, escritos muchos libros
    que enseñan la perfección de la virtud,
    profetizadas cosas futuras y resplandecido
    en milagros, como celestial estrella voló a las
    estrellas la B. Virgen Teresa. A 4 del mes
    de octubre del año 1582. Ha quedado en su
    sepultura, no su ceniza, sino un cuerpo fresco
    y sin corrupción, con propio olor suavísimo
    por señal de su gloria"

  • El del escritor Baudelaire (que no es el que está en su tumba, sino un epitafio que él se compuso):
    "Aquí yace quien por haber amado en exceso
    a las busconas, descendió joven todavía
    al reino de los topos"

  • Epitafio que escribió Lord Byron, al cumplir sus treinta y tres años y que está dedicado a la vez al año y a sí mismo:
    "Aquí yace, enterrado en la eternidad del pasado en la que no hay resurrección
    para los días, aunque pueda haberla para las cenizas,
    el trigésimo tercer año de una vida mal empleada
    que tras una larga enfermedad de varios meses
    ha caído en letargo y expirado.
    1821"

  • El de Escipión el Africano, que redactó él mismo, al morir lejos de Roma. Y con este epitafio rogó a sus amigos que no trasladaran su cadaver a Roma, por lo dolido que estaba de lo mal que el país le había pagado sus servicios:
    "Ingrata patria mía
    no guardarás de mí ni los huesos"

  • Epitafio que un escritor redactó para otro escritor amigo al que consideraba un soberbio fanfarrón:
    "En esta fosa cristiana
    reposa el mayor portento
    de inspiración, de talento
    y de vanidad humana"

  • EI de Isabel I de Inglaterra redactado por la misma reina:
    "Aquí yace Isabel
    que reinó virgen y murió virgen"

  • El de Margarita de Austria. Había estado casada con Carlos VIII de Francia que la devolvió a sus padres antes de consumar el matrimonio. Casó después con el príncipe Juan de España, hijo de los Reyes Católicos, que murió poco después. Margarita venía a España por mar y hubo tal tormenta que todos pensaron que allí dejarían la vida. Y la princesa redactó entonces su epitafio, así:
    "Ci git Margot, la gentil damoiselle
    Qu'a deux maris, et encore est pucelle"

  • El de Pascal, en Ratisbona, redactado por él mismo:
    "Medí la inmensidad de los cielos,
    medí las sombras de la tierra.
    Mi espiritu descendía de los dioses
    y aquí reposan mis cenizas"

  • El de Platón, compuesto por uno de sus discípulos:
    "Apolo engendró a dos varones:
    Esculapio y Platón.
    Uno para que sanase el cuerpo
    y el otro para que sanase el alma"

  • Epitafio que un poeta anónimo compuso para la tumba de Robespierre:
    "Passant, ne pleure pas ma mort;
    si je vivais, tu serais mort"

  • En la tumba del soldado desconocido, en París:
    "Ici répose un soldat français mort pour la patrie"
  • Epitafio en la tumba de un poeta, en Tortosa:
    "Aqui yace en dura calma...
    Más nada yace, porque
    este poeta fue
    todo alma"

  • Epitafio redactado con un cierto humor liviano que, a lo mejor, no está sobre ninguna tumba:
    "Aquí yace la Manuela.
    Murió a los quince años
    sin saber lo que es canela"

  • El de la Dama de las Camelias, que en el libro de Alejandro Dumas se Ilama Margarita Gautier, que en su corta vida triunfal se hizo llamar María Duplessis y que se llamaba Alfonsina Plessis:
    "Aquí descansa
    Alfonsina Plessis
    Nacida el 15 enero 1829
    Muerta el 3 febrero 1847.
    DE PROFUNDIS"

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